



















Un juego dinámico donde los chicos pueden armar su propio recorrido y ver cómo las bolitas bajan a través de túneles y estructuras. Ideal para experimentar con la gravedad y el movimiento mientras construyen distintas combinaciones.
Las piezas encastrables permiten crear diferentes circuitos y cambiar el diseño tantas veces como quieran.
A partir de los 3 años.
(Ideal hasta los 5 años para experimentar con armado y causa‑efecto.)