SIN STOCK








Un juego clásico que nunca falla. Al golpear una pieza con el martillo, otra se eleva del lado opuesto, generando sorpresa y diversión constante.
No requiere pilas y es ideal para trabajar coordinación, fuerza controlada y causa‑efecto mientras juegan.
A partir de los 2 años.
(Ideal hasta los 4 años para desarrollar coordinación y control del movimiento.)