











Un juego creativo donde cada ficha abre nuevas posibilidades.
El objetivo es unir los hexágonos haciendo coincidir los arcos de colores para formar conexiones continuas. No hay una única solución, lo que permite crear patrones, figuras y composiciones infinitas.
Ideal para estimular la lógica y la imaginación.
A partir de los 6 años.
(Atractivo también para adolescentes y adultos.)