



Un juego dinámico donde la observación y la rapidez marcan la diferencia.
Los jugadores deberán reproducir el patrón indicado en la tarjeta antes que su oponente, colocando correctamente las piezas geométricas en su tablero.
Ideal para desafiar reflejos y concentración.
A partir de los 5 años.
(Ideal cuando ya reconocen formas y colores con seguridad.)